La complejidad de la ayuda

Últimamente oigo voces de africanos quejándose de la ayuda que recibe África. Son africanos que aman sus países, que han podido acceder a una educación y que buscan soluciones. Ellos creen que la inyección de millones de dólares que han recibido algunos gobiernos del continente, no ha servido para mucho. Más bien al contrario, ha fomentado la corrupcióny la falta de iniciativa, además muchas de las condicionalidades que los grandes donantes imponen no incluyen los criterios de los propios beneficiarios.
Sus comentarios me hacen reflexionar mucho. ¿Cómo debemos cooperar? ¿Cuál es la mejor forma de filantropía? Ayudar no es fácil y en cada proyecto nos asaltan miles de dudas, tenemos largas conversaciones con las contrapartes y los beneficiarios y aún asi siempre tememos que nuestra ayuda sea contraproducente o bien no todo lo efectiva que hubiéramos deseado. Por ello vamos a ampliar y desarrollar los procesos de medición del impacto en cada proyecto que hemos realizado. Será un trabajo difícil y largo pero hemos decidido en el patronato que debemos tener más información de lo que hacemos para corregir nuestros errores y mejorar nuestra eficiencia.
He aprendido mucho del proyecto en Ruanda de mi hija Inés y su pareja Marc que, siendo un negocio, está realmente aportando riqueza a la zona. La semana pasada les dieron en Madrid el premio a jóvenes emprendedores sociales por su empresa, Mille Collines ¡Felicidades desde mi blog!
Como dice Andrew Mwenda, periodista ugandés, la manera de ayudar es creando riqueza, no reduciendo la pobreza.






